Y de nuevo os traigo una entrada de nuestra colaboradora Catalina de Objetivo Nido Vacio, el temita de hoy mete miedo y si no juzguen ustedes mismos:

Toda conversación con un adolescente que empiece por “pues yo a tu edad.. “ está condenada al fracaso. Es la mejor forma de darles a entender que vivimos en mundos paralelos que nunca se encuentran. Yo de madre ejemplar tengo lo justo,  pero soy muy aplicadita y voy aprendiendo sobre la marcha.  Si hay que provocar un agujero negro para conectar universos,  se provoca. Si hay que ser montaña y marchar rumbo a Mahoma, se coge el caminito y andando.

Así que después de una temporada de run run de fondo, que si rol,  que si zombis, que si murder party, palabras sueltas que no me acababan de decir nada, por estar en canales distintos, como de costumbre, decidí meterme de lleno a averiguar de que se trata. Es el nuevo ocio para jóvenes y adolescentes.
Lo primero,  mi problema es que soy mayor. Ala,  ya lo he dicho. No lo estoy, pero lo soy. A mi,  que me da una pereza enorme aplicarme una simple crema color por la mañana, me van a liar para llevar durante toda una noche un maquillaje pastoso?  Así que ya se imaginan que lo mio no va de guía de ocio, para eso ya tienen a los titulares de este blog. Yo les voy a contar que se cuece de un tiempo a esta parte, y bastante esfuerzo hago con intentar entenderlo, como para recomendarlo. Juzguen,  comparen,  y si encuentran algo mejor, cómprenlo.

Yo soy de una de las generaciones traumada por La invasión de los ladrones de cuerpos, las películas de miedo me ponen ansiosa perdida . Y vale que los zombis están de moda, pero yo para sufrir ya voy al dentista,  gracias. Pues mi hija está como loca por meterse de lleno en una recreación hiperrealista de una invasión zombi. Survival Zombie, se llama. Vas,  y eliges de que bando quieres ser. Vivo o muerto viviente.

De todos modos en cualquier momento se puede caer en manos de un ser de esos monisimo lleno de sangre y carne colgando, y venga,  paso por maquillaje y ya eres uno de ellos. Una fiesta, vamos. De noche, concretamente toda una noche,  persiguiendo o huyendo, en un área de suele ser de varios kilómetros. Más sano que el botellón, donde va a parar, pero que yo estoy hiperventilando solo de contárselo,  no les digo más. Ah, y añaden,  así de buen rollo,  actores a los que no se distinguen de la población local, que tienen por misión despistar y engañar,  y que hacen dudar a los participantes y los desorientan, a pesar de tener un plan trazado y un equipo. Que el objetivo es pasar miedo,  no se nos olvide, que hemos pagado para eso.

No sé vayan todavía,  aún hay más. Me cuentan nueva versión,  esto es un no parar. Que nos han cambiado el turismo rural. Era la opción de retiro, vuelta a la naturaleza y paz. Ahora puede incluir asesinato, investigación, y en algún caso kit que incluye: pistola de juguete, lupa,  papel,  bolígrafo y guantes. Qué novedoso,  pensé yo. Pues ha sido teclear “murder party”  en Google y resulta que hasta llego tarde. La oferta es de lo más rica y variada. Y tenemos versión, gallega, que bien. En Casa Sueiro, en Cuntis, la megadiversión consiste en reconstruir la leyenda de María Soliño, la meiga más famosa de Galicia. Habelas hailas, brujas y algún que otro friki, también.

Correr está sobrevalorado, se lo digo yo. A no ser que realmente se haya desatado el apocalipsis zombie y nos persigan, yo no acabo de verlo. Que necesidad. Pues ojo a los Rastrexos. Están causando furor en toda Galicia, y ya tenemos fecha para el próximo aquí cerquita organizada por Peña Freixo Rock. para niños a partir de 8 años.

 Esto solo puede tener como explicación que hay grandes dosis de energía y pocas ideas para canalizarla, porque verán: se trata de correr de noche por caminos estrechos, sortear obstáculos, huir de asaltantes, cruzar presas y regatos, pruebas de fuerza, resistencia y equilibrio. Unos doce kilómetros de nada. Y unos cuantos sustos, que es lo que mejor le debe venir a uno cuando avanza a toda leche por un tronco resbaladizo en medio de la noche, juzguen ustedes mismos:

Recuerdan a nuestros padres diciendo “pero de donde llegas tan tarde, qué haces de noche que no se pueda hacer de día”? Las nuevas generaciones tienen una respuesta incontestable: pasar miedo.
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