Tenía pendiente escribir un artículo para recomendaros la serie Por trece razones, el caso que lo fui dejando y creo que ahora es el momento.

Mañana domingo, 10 de septiembre es el Día internacional para la prevención del suicidio, la primera causa de muerte entre adolescentes

Por trece razones parte de un suicidio para hablar de las vivencias de los jóvenes de hoy en día una serie que ha sido un éxito total  desde que se estrenó el pasado 31 de marzo en Netflix.

 

Basada en un libro homónimo del autor Jay Asher y producida por la cantante Selena Gomez, la serie nos cuenta las trece razones que llevan a Hannah Baker(Katherine Langford) al suicidio. Para ello dejará 7 cintas de casete explicando los motivos que le llevaron a ello, cada cara de la cinta la dedica a una persona que ella considera partícipe de su final. 

A lo mejor no os resulta muy atractivo el contenido pero, tanto si sois padres como si sois educadores, os aconsejo totalmente que veáis esta serie, una serie que invita a la reflexión y que sin duda removerá conciencias.

Por trece razones habla de situaciones reales que viven los estudiantes de un instituto, situaciones de acoso escolar, violencia sexual y aislamiento social. Situaciones que nada tienen que ver con las que vivimos nosotros, es importante que los padres nos demos cuenta de esto y de cómo las redes sociales son un caldo de cultivo para el bullyng.

El acoso que puede vivir un joven hoy no se acaba en la escuela, puede durar 24 horas, pues están las redes sociales para perpetuarlo. 

A mi la serie me recordó bastante a Twin Peaks, en este caso todo comienza con una foto que se difunde por WhatsApp , una foto de una chica bajando por un tobogán en la que se le ven las bragas, una foto que podrían sacarle a cualquiera y que gracias a las redes se difunde. 

 La serie trata mucho el tema del acoso escolar, pero nos hace ver también, como una parte de nuestra sociedad parece que ha evolucionado hacia la cosificación de la mujer y a comportamientos cada vez más machistas. 

También hace un llamamiento a esos padres que le restan importancia a los problemas de los adolescentes como si fueran cosas de la edad, diferentes familias se muestran y diferentes relaciones con los padres pero la mayoría más ausentes que presentes en la educación de sus hijos

Desde mi punto de vista, la serie habla de la sociedad actual y es muy recomendable para verla en familia y así tratar con naturalidad estos temas tan preocupantes. Obviamente es para niños mayores, a partir de 13 años diría yo, siempre que el joven sea lo suficientemente maduro y advirtiendo que las imágenes son duras.

Es la representación en la pantalla de un mundo de alcohol y consumo de sustancias, acoso físico, psicológico y sexual, mala actitud de los centros escolares y malas prácticas parentales; una joyita me diréis pero os hace ver como a determinadas edades los niños necesitan pertenecer al grupo cueste lo que cueste.

Una serie impactante cruel y muy necesaria para conocer y prevenir ciertas conductas, eso sí no apta para personas muy sensibles.