Hoy os vamos a hablar del Talaso Atlántico de Oia, un espacio Kids Friendly donde padres e hijos pueden disfrutar por igual.

Mi primera experiencia en este establecimiento se remonta a la primera infancia de mi hija, cuando por recomendación del pediatra nos aconsejó acudir a un Talaso. A muchos os sonará un poco raro, os confieso que a mi también me sorprendió, pero después de pasarnos los inviernos entre cortisona y ventolin decidimos probar los efectos curativos del agua del mar. Cómo nos dijo el pediatra era una alternativa más para mejorar y atenuar sus recurrentes bronquiolitis y brotes de dermatitis atópica. 

Y es así cómo descubrimos también las diferencias entre balnearios, spas y talasos. El termino Talaso viene del griego Thalassa que significa mar, y los centros de talasoterapia son establecimientos sociosanitarios que utilizan los beneficios de los elementos marinos con un fin preventivo o curativo. Estos centros tienen que cumplir una serie de requisitos y uno de ellos es la proximidad al mar. Por ello en Galicia tenemos varios Talasos cosa que no se puede dar en el centro de la península. La ventaja además de Talaso Atlántico es que a partir de 2 años ya pueden entrar los niños.

 

Bueno después de este preámbulo quería comentaros mi reciente experiencia en el Talaso Atlantico, ahora con las niñas ya mayores, por tanto ha sido completamente distinta a otras veces, para empezar esta vez nos alojamos en el Hotel, me habían dicho que el hotel merecía mucho la pena, pero yo no lo conocía como tal, y desde luego sólo tengo que decir cosas buenas, para empezar nos acomodaron una habitación para poder estar las tres niñas juntas y nosotros al lado, nosotros no queremos grandes lujos pero sí que las niñas estén pegadas a nosotros algo difícil a veces de encontrar en los establecimientos hoteleros.

En la habitación no faltó detalle, hasta las toallas con forma de cisne hicieron las delicias de las peques, bueno, bueno y no os cuento ya con los amenities, para muestra las fotos, juzguen ustedes mismos.

 
 
 
Cuando llegamos era tarde ya para entrar en la zona de baño pero ellas no se querían perder la zona de juegos, así que allí se quedaron una horita, bajo la supervisión de una cuidadora que pone el hotel (gratuita para los clientes del hotel, del centro de talasoterapia y del restaurante).
 
 
Y así nosotros nos fuimos a tomar unos cócteles mientras anochecía, la verdad que esta idea fue una recomendación de unos amigos y desde aquí quiero darle las gracias, los cócteles estaban buenísimos y fue uno de los momentos del día, de esos momentos que los padres estresados agradecemos.
 
 
Pero lo realmente bueno llego al día siguiente. Del desayuno, ¿Qué os voy a decir? si ya de por  sí desayunar en un hotel es uno de los mayores placeres cuando estas de vacaciones, desayunar con vistas al mar por un lado y a la montaña por otro, ¡es increíble!. Y eso que yo soy gallega y acostumbrada a estas vistas, imagino que para la gente de fuera tiene que ser todavía más impresionante, vamos de estos desayunos que no quieres que se acaben nunca, hasta las niñas estaban emocionadas viendo batir las olas.

 

El desayuno todo rico y variado, yogures, bollería, fruta, todo tipo de embutidos, huevos revueltos, bacon, repostería casera y me llamó la atención que hasta tenían filloas con miel y tortilla recién hecha que entusiasmó a las peques, también dimos buena cuenta del zumo natural que podías hacer al momento.

Y después del desayuno llegó el momento que todos estábamos esperando, disfrutar de nuestro acceso al club termal. Recordándoles a las niñas que estamos en un ambiente de relax, que no se permiten saltos, ni gritos ni molestar al resto. He de decir que la verdad se portaron estupendamente y yo lo disfruté como nunca. Es cierto que por la hora que fuimos, primera hora de la mañana, había poquísima gente así que hubo momentos que casi toda la piscina era para nosotros.

 

Como puedes ver en las fotos la zona es muy amplia, cuenta con jacuzzi, cascadas, seta cervical que junto con el vaso de agua fría fueron las preferidas de las niñas, yo con el agua fría ni me atreví pero sí pude disfrutar del baño turco, que para las que no nos gustan las saunas, es una alternativa muy buena.
 

Relajarse en aquella agua caliente y con esas vistas es un lujo que merece la pena disfrutar, sobre todo para los que vivimos tan cerquita. Los precios van desde los 15 euros por adulto y 13 los niños, existe un bono para niños que vale 71 euros e incluye 10 sesiones, es un buen regalo para una Comunión o un cumpleaños conjunto, no os parece? Doy fe que es un regalo que gusta tanto a niños como a mayores. Ah y una cosa os comento en el Talaso además de bodas celebran comuniones y cumpleaños para niños.

Y ya para despedirnos del hotel las niñas quisieron aprovechar otra vez el parque infantil, además esta vez pudieron disfrutar de la zona exterior.

 

 

 

En la cafetería del hotel existen también mesas de ajedrez para echar una partidita y próximamente habrá música en directo que hará todavía más inolvidable la estancia.

 

Y nos despedimos ya del hotel hasta nuestra próxima estancia si quieres reservar habitación puedes hacerlo  Aquí
 

Puedes ver el resto de nuestras experiencias en la publicación de  Balnearios con niños en Galicia