La Dirección General de Salud Pública de Galicia ha puesto en marcha una nueva campaña de inmunización pasiva contra el virus respiratorio sincitial (VRS), dirigida a proteger a los lactantes de una de las principales causas de hospitalización durante su primer año de vida. Esta iniciativa representa un avance significativo en la prevención de la bronquiolitis y neumonía en los niños más vulnerables.
¿Qué es el virus respiratorio sincitial?
El virus respiratorio sincitial es un patógeno estacional altamente contagioso que infecta a prácticamente todos los lactantes durante sus dos primeros años de vida. Se trata de la principal causa de bronquiolitis y neumonía en bebés y niños pequeños, y constituye la primera causa de hospitalización durante el primer año de vida.
Este virus circula habitualmente desde el otoño hasta la primavera, concentrando su actividad entre los meses de octubre y marzo. Su transmisión se produce principalmente a través de las secreciones orales o nasales, tanto por contacto directo de persona a persona al toser o estornudar, como por contacto con superficies contaminadas.
Síntomas y tratamiento del VRS

Los síntomas iniciales del VRS son similares a los de un resfriado común, incluyendo congestión nasal, tos y disminución del apetito. Sin embargo, estos síntomas pueden evolucionar y agravarse, requiriendo atención médica especializada.
Actualmente no existe un tratamiento específico para el VRS, por lo que el abordaje médico se centra en el alivio de los síntomas. Esta limitación terapéutica subraya la importancia fundamental de las medidas preventivas.
La inmunización pasiva: una protección innovadora
Desde 2023, Galicia incorporó en su Calendario de inmunización a lo largo de toda la vida un anticorpo denominado nirsevimab, que proporciona una protección efectiva e inmediata contra el VRS. A diferencia de las vacunas tradicionales, este anticuerpo ofrece protección desde el momento de su administración, sin necesidad de esperar a que el sistema inmune del bebé desarrolle su propia respuesta.
Los resultados de las campañas anteriores han sido extraordinarios: la administración de nirsevimab logró reducir un 90% los ingresos hospitalarios por VRS, demostrando la eficacia de esta estrategia preventiva.
¿Quiénes pueden recibir la inmunización?
La campaña de inmunización pasiva está dirigida a tres grupos específicos de lactantes:
Recién nacidos durante la temporada de vacunación: Los bebés nacidos entre el 22 de septiembre de 2025 y el 31 de marzo de 2026 recibirán la inmunización directamente en el hospital tras el nacimiento.
Niños nacidos antes de la temporada: Los bebés nacidos desde el 1 de abril de 2025 serán citados a partir del 29 de septiembre para recibir la inmunización.
Grupos de alto riesgo: Los prematuros y lactantes con alto riesgo de enfermedad grave por VRS serán citados al comienzo de la campaña, asegurando su protección prioritaria.
Administración del tratamiento
La administración del anticuerpo se realiza mediante una inyección intramuscular en la zona anterolateral del muslo, siguiendo el mismo procedimiento que otras vacunas infantiles. Este método de administración es seguro, efectivo y bien tolerado por los lactantes.
Medidas preventivas complementarias
Además de la inmunización pasiva, es fundamental mantener medidas higiénicas que contribuyan a prevenir la transmisión del virus:
- Lavado frecuente de manos
- Limpieza regular de juguetes, ropa de cama y superficies
- Reducción de visitas, besos y abrazos a los lactantes durante la temporada de circulación del virus
Un paso adelante en la salud infantil
La incorporación de la inmunización pasiva contra el VRS en el calendario vacunal gallego representa un importante avance en la protección de la salud infantil. Esta medida preventiva, respaldada por evidencia científica sólida, ofrece a las familias gallegas la tranquilidad de saber que sus bebés están protegidos contra una de las principales amenazas respiratorias de la primera infancia.
La combinación de esta innovadora estrategia de inmunización con las medidas higiénicas tradicionales constituye un enfoque integral que promete reducir significativamente el impacto del VRS en la población infantil gallega, disminuyendo las hospitalizaciones y mejorando la calidad de vida de los más pequeños y sus familias.






