El próximo domingo 29 de marzo de 2026 llega el cambio al horario de verano en España. Durante la madrugada del sábado al domingo, los relojes se adelantarán una hora, pasando directamente de las 2:00 a las 3:00, por lo que se perderá una hora de sueño. Como suelo decir yo nos quitan una hora de primavera y nos la devuelven en otoño. 

Este ajuste se realiza de forma coordinada en toda la Unión Europea y marca el inicio del horario de verano, que se mantendrá hasta finales de octubre. Con este cambio, los días tendrán más horas de luz por la tarde, algo que muchas familias aprovechan para realizar más actividades al aire libre.

Cuándo y cómo cambia la hora

El cambio se produce en la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de marzo. En ese momento, a las 02:00 horas (hora peninsular) los relojes deberán adelantarse una hora hasta las 03:00.

En Canarias, el cambio se realiza una hora antes: los relojes pasarán de la 01:00 a las 02:00.

Aunque hoy en día muchos dispositivos como teléfonos móviles o ordenadores se actualizan automáticamente, todavía es necesario ajustar manualmente algunos relojes.

Impacto en familias y rutinas diarias

El cambio de hora también puede afectar durante unos días a las rutinas familiares, especialmente a los horarios de sueño de los más pequeños de la casa. Los niños pueden tardar un poco en adaptarse al nuevo horario.

Para facilitar esa transición, algunos consejos útiles son:

  • Mantener rutinas de cena y de ir a dormir estables los días previos al cambio.

  • Aprovechar las tardes con más luz para realizar actividades al aire libre.

  • Recordar ajustar los relojes del coche, microondas o despertadores que no cambian automáticamente.

Aunque se pierde una hora de descanso esa noche, el cambio trae consigo tardes más largas y luminosas.

Historia y futuro del cambio de hora

España aplica el cambio de hora desde 1981, siguiendo una directiva europea que establece adelantar y retrasar los relojes dos veces al año. El objetivo inicial era aprovechar mejor las horas de luz natural y reducir el consumo energético, aunque con el paso del tiempo se ha abierto un debate sobre si realmente sigue siendo efectivo.

En los últimos años, varios países europeos han planteado la posibilidad de eliminar este sistema. Desde España también se ha trasladado a la Unión Europea la propuesta de que 2026 pueda ser uno de los últimos años con cambio de hora, argumentando que podría tener impacto en la salud, el descanso y la productividad.

Tras el cambio de marzo, los relojes volverán a modificarse el 25 de octubre de 2026, cuando se retrasarán una hora para regresar al horario de invierno y recuperar la hora perdida en primavera.

La decisión de suprimirlo o mantenerlo de forma definitiva depende de un acuerdo conjunto entre los países de la UE, por lo que, al menos por ahora, el sistema seguirá vigente.