¿Quién dijo que las plantas son solo cosa de adultos o de salones soleados? Incluir una pequeña planta en la habitación de nuestros hijos no solo añade vida y color al espacio, sino que puede convertirse en una experiencia educativa, relajante y muy significativa para ellos.

Afortunadamente, hoy en día hay muchas opciones de plantas y flores no solo decorativas, sino también saludables para el entorno infantil. Además, gracias al envío de flores de servicios especializados, puedes recibir plantas directamente en tu hogar, lo que facilita aún
más la creación de un ambiente natural y fresco.

Lejos de ser un simple elemento decorativo, cuidar de una planta ayuda a los niños a desarrollar valores como la responsabilidad, la paciencia y el respeto por la naturaleza. Y lo mejor de todo: no hace falta tener un gran jardín ni saber de botánica. Basta con elegir una especie segura y adecuada para espacios interiores, y acompañarlos en el proceso.

¿Por qué incluir plantas en una habitación infantil? 

Fomentan la responsabilidad: regar una planta, observar cómo crece y cuidarla de forma constante es una forma sencilla de enseñarles a los más pequeños la importancia del compromiso.

Conectan con la naturaleza: en un entorno cada vez más digital, cuidar una planta aporta un respiro y un vínculo real con el mundo natural.

Relajan y mejoran el ambiente: muchas plantas purifican el aire y generan una sensación de bienestar. Algunas incluso pueden ayudar a dormir mejor.

Plantas recomendadas para niños y habitaciones infantiles

A la hora de elegir una planta para colocar en el cuarto de un niño, es importante optar por especies no tóxicas, sin espinas ni hojas irritantes, que sean fáciles de cuidar. Aquí te dejamos algunas opciones seguras y bonitas:

Pilea peperomioides

También conocida como “planta del dinero china”. Es pequeña, divertida, con hojas redondas que suelen llamar la atención de los niños. Muy fácil de mantener.

Cinta (Chlorophytum comosum)

Una planta muy resistente y segura. Ideal para colgar o colocar en una estantería alta. Además, ayuda a purificar el aire.

Calathea

Sus hojas con patrones llamativos y su capacidad para “cerrarse” por la noche la hacen fascinante para los niños. No es tóxica y prefiere luz indirecta.

Camomila en maceta

Fácil de cultivar desde semilla, con el valor añadido de poder preparar una infusión suave. Es decorativa, aromática y educativa.

Peperomia

Una planta compacta, no tóxica y con hojas de aspecto ceroso que resisten bien descuidos. Ideal como «primer planta».

 Consejos para cuidar las plantas con niños

  • Elige una maceta estable y colócala a una altura segura si los niños son muy pequeños.

  • Establece una rutina de riego que ellos puedan seguir con tu ayuda.

  • Explícales lo que observan: cómo crecen las hojas, cuándo necesitan agua, o qué hacer si algo no va bien.

  • Aprovecha para hablar de naturaleza y sostenibilidad en casa.

En resumen…

Incluir una planta en la habitación infantil no es solo una elección estética, sino una oportunidad para crear un pequeño ritual diario que conecta a nuestros hijos con el entorno natural, estimula su curiosidad y los enseña a cuidar. Y eso, hoy más que nunca, es un aprendizaje valioso.