Cada año son más los pueblos y barrios gallegos que se unen a la celebración de la Navidad decorando sus casas, plazas y calles. Esta tendencia ha convertido a Galicia en un destino ideal para quienes buscan planes familiares llenos de luz y tradición. Gracias a este movimiento vecinal, estamos redescubriendo lugares que a menudo pasan desapercibidos y que, en estas fechas, brillan con una magia única.
Ese es el caso del barrio de Paredes, situado a pocos kilómetros de Arcade, que vuelve a transformarse en uno de los enclaves navideños más entrañables de la comarca.

Un proyecto vecinal que convierte Paredes en un pequeño pueblo de Navidad
Desde hace unos tres años, los vecinos del entorno de Portazgo y de la Carretera Vella han pasado de colocar unas cuantas luces a crear un auténtico poblado navideño artesanal. Lo que empezó como un gesto para ambientar las calles se ha convertido en un proyecto comunitario que crece edición tras edición.


Diseño sin título – 1
Todo está realizado con cariño, creatividad y habilidad manual: materiales sencillos transformados en decoraciones únicas que hoy forman parte de la identidad navideña del barrio.
La Navidad en Paredes: un plan familiar perfecto en Galicia

El éxito ha sido tal que el barrio atrae cada Navidad a cientos de visitantes, muchos de ellos familias en busca de planes navideños con niños. La afluencia ha sorprendido incluso a los propios vecinos. En algunos momentos, el tránsito de coches y peatones es tan elevado que se han planteado cortar el tráfico para que los visitantes puedan recorrer el decorado con mayor tranquilidad, especialmente en la zona del tren, donde los más pequeños corren y juegan.


El ambiente es tan acogedor que hasta un rosquilleiro ha pedido permiso para instalarse en el barrio durante la temporada, convirtiéndose en un atractivo más para quienes se acercan a disfrutar de la experiencia.
Un boulevard iluminado que ya forma parte de las rutas navideñas de Galicia

Más de 100 metros de vial están decorados con iluminación aérea visible desde la N-550 y con piezas elaboradas totalmente a mano:
– La ya famosa noria artesanal
– El columpio tradicional
– Un tiovivo manual
– Una nueva atracción infantil
– Un puesto de chocolate caliente y refrescos


Todo ello acompañado por un elenco de personajes navideños que encantan a los niños: elfos, Papá Noel, trineos, renos, cascanueces e incluso un Grinch que debutó el año pasado y que ya se ha convertido en imprescindible.













