Si el martes muchos me comentasteis que se me notaba enfadada en el artículo que escribí sobre lo de ir al super o a la farmacia con los niños, hoy casi lo estoy más. Lo de los adolescentes me parece un despropósito. Que al Gobierno el tema de la infancia y la juventud le preocupe más bien poco, lo sabíamos desde el principio, en ningún momento se ha hablado de ellos.

El martes, ante las presiones de los padres o quizás de la prensa y los partidos de la oposición, se hicieron primero unas declaraciones que más  tarde hubo que rectificar.

Ahora vienen los grandes olvidados: los invisibles, los adolescentes de 14 a 18 años, de ellos ni se habló ni parece que se vaya a hablar.

El martes, para sorpresa de todos, se dijo que los jóvenes entre 14 y 18 años, ya podían salir a comprar solos o a bajar la basura, desde el principio del estado de alarma, dando por hecho que todos tenemos un supermercado o una farmacia al lado de casa. Esta afirmación a los padres, por si no lo teníamos claro, nos hizo pensar que nos toman por tontos, era la primera noticia que teníamos y sinceramente nos pareció una tomadura de pelo. Los menores no tienen tarjeta de crédito para ir a hacer la compra semanal, se nos pidió que no fuéramos todos los días a por el pan, que pagáramos con tarjeta ¿Qué parte no entendimos?

Los padres y los adolescentes solo pedimos que nuestros hijos puedan pasear por entornos seguros, un supermercado y una farmacia no lo son. Colas para entrar, pasillos dónde tienes que ir esquivando a la gente…Ir al supermercado es como ir a la guerra, lo de las distancias de seguridad, no sé dónde es, en el mío desde luego no se cumplen, en mi ciudad no hay mascarillas, no hay guantes…, por lo tanto no vamos a meter a los adolescentes en un supermercado, mucho menos en un estanco o una farmacia.

Los chicos de 14  a 18 años están encerrados desde el principio de este estado de alarma, atiborrados eso sí de ejercicios sin sentido y clases online, que para eso el Gobierno sí los tiene en cuenta, no vaya a ser que se aburran, o se les de por pensar. Encerrados y muchas veces aislados en su habitación, de su estado físico y emocional no se habla, ahora saldrán sus hermanos a dar paseos y ellos tendrán que quedarse en casa, bueno no, podrán ir a hacer la compra mientras su familia pasea.

Les recuerdo señores políticos que ellos son el futuro más inmediato, los nuevos votantes, algunos lo harán ya en las elecciones autonómicas de este año. Ellos, los olvidados, los adolescentes y sus familias, han demostrado una gran responsabilidad en este confinamiento, ahora tan sólo exigimos un Gobierno responsable, basta ya de errores de comunicación y de improvisación. Necesitamos que los adolescentes estén presentes también en las ruedas de prensa y se hable claramente de qué pasa con ellos. Las familias no somos tontas y exigimos respuestas concretas a esas preguntas.