Muy cerca de Braga, en el norte de Portugal, se encuentra uno de los belenes más sorprendentes y visitados de la Navidad portuguesa: el Belén Viviente de Priscos. Año tras año, esta pequeña localidad se transforma para recrear el nacimiento de Jesús y escenas de la vida bíblica en un entorno que combina tradición, historia y una cuidada puesta en escena.

Un belén viviente que te transporta en el tiempo

El Belén viviente de Priscos, que ya está en su edición XIX, no es un belén convencional, dicen que es el mayor Belén viviente de Europa. Aquí, personas reales dan vida a los personajes bíblicos, convirtiendo el recorrido en una experiencia inmersiva que sorprende tanto a niños como a adultos. Pastores, artesanos, soldados romanos, comerciantes y, por supuesto, la Sagrada Familia, recrean escenas que permiten al visitante sentirse parte de la historia.

Se da la particularidad que muchos de los trabajadores de este Belén son presos, es un Belén que integra a los internos en un régimen abierto en su proyecto, promoviendo la reintegración social mediante el trabajo en diversas áreas, como la carpintería, la jardinería y el mantenimiento. El objetivo es proporcionarles habilidades para la vida en sociedad y un ahorrador para cuando salgan de prisión.

El belén se renueva cada año, incorporando nuevas escenas y detalles que hacen que la visita sea diferente incluso para quienes repiten experiencia.

Son más de 90 escenarios repartidos en un espacio amplio que permiten recorrer distintos ambientes del mundo antiguo, desde talleres de oficios hasta mercados y viviendas de la época. La representación incluye la presencia de oficios tradicionales como herreros, zapateros, alfareros y tejedores, lo que añade un componente educativo sobre las técnicas y herramientas de la antigüedad.

Entre las propuestas destacadas figuran cuatro grandes espectáculos temáticos: la Boda Judía, la Procesión de la Luz, el Juicio y el Funeral, que suelen ser momentos de mayor intensidad dramática y contacto visual con el público.

Uno de los principales atractivos es la gruta central que, con dimensiones destacadas, alberga figuras bíblicas clave y animales de la escena.

Un plan ideal para disfrutar en familia

Visitar el Belén Viviente de Priscos es un plan perfecto para familias, especialmente con niños. El recorrido resulta muy didáctico, ya que permite explicar de forma visual y cercana la historia de la Navidad, además de mostrar oficios antiguos y escenas de la vida cotidiana de la época.

La cercanía con Galicia lo convierte, además, en una escapada navideña muy atractiva para pasar el día y conocer una de las tradiciones más singulares del norte de Portugal.

Una Navidad diferente a pocos kilómetros de Braga

El Belén Viviente de Priscos demuestra que la Navidad se vive con especial intensidad en los pueblos portugueses, donde la tradición y el esfuerzo colectivo crean experiencias únicas. Si buscas un plan navideño diferente, auténtico y cargado de emoción, esta es sin duda una visita que merece un lugar destacado en la agenda. Puedes aprovechar para disfrutar el mismo día de la Navidad de Braga que merece también una visita en estas fechas.

Fechas y horarios:

Fechas y horarios del Belén Viviente de Priscos

El Belén Viviente de Priscos podrá visitarse en diferentes fechas a lo largo de los meses de diciembre y enero, con pases tanto de tarde como de noche:

Diciembre

  • 14 de diciembre: 11:00 – 18:00

  • 20 de diciembre: 14:30 – 17:30

  • 21 de diciembre: 15:00 – 18:30

  • 25 de diciembre: 16:00 – 18:30

  • 27 de diciembre: 14:30 – 17:30

  • 28 de diciembre: 15:00 – 17:30

Enero

  • 4 de enero: 15:00 – 18:00
  • 10 de enero: 20:00 – 22:30

  • 11 de enero: 15:00 – 18:00

Entradas solidarias

  • Niños hasta 16 años: gratuito

  • Adultos: 5 estrellas (entrada solidaria)

📍 Ubicación: Priscos (Braga, Portugal)

📌 Tipo: Belén viviente