Qué hacer en Braga con niños

Hoy os voy a hablar de una de las ciudades que visito con frecuencia y siempre me sorprende, Braga, a menos de hora y media de Vigo nos encontramos con una ciudad turística que no es de las más visitadas de Portugal pero con mucho que ver. En algún sitio he leído que hablan de ella como la Roma portuguesa por la cantidad de iglesias que tienen, de ahí el dicho popular de “Mientras Lisboa se divierte, Coimbra canta, Braga reza y Oporto trabaja”.

Y es que esta ciudad conserva gran parte de sus antiguos monumentos y si ya nos llaman la atención los exteriores yo os invito, si os gusta el arte, a adentraros en los interiores y descubrir como se conservan esas imágenes, retablos y capillas.

El Arco de Porta Nova es la puerta de entrada a la ciudad vieja, donde hacían las ceremonias de recepción de los obispos de la ciudad, también es conocida Braga como la ciudad de los arzobispos.

En la entrada al centro de Braga nos encontramos también con esta preciosa fuente coronada por una mujer que dicen que es el símbolo de la ciudad.

Paseando llegaremos a la Plaza de la República,  presidida por una enorme fuente, rodeando la plaza un montón de cafeterías destacando el cafe de Viana para un cafecito,  o el Mac Donalds colocado de tal manera que es una maravilla su vista desde alli mientras tomas un helado. Nos encontramos en el Casco Antiguo de la ciudad donde todo nos traslada a otra época, muy cerca se encuentra también el mítico café A Brasileira, punto de reunión de los intelectuales de aquellos tiempos pasados.

Entre sus animadas calles puedes disfrutar de estupendos jardines, es algo que siempre me llamó la atención, lo bien cuidados que los tienen, este de abajo está junto a las murallas del antiguo palacio arzobispal y mientras tomábamos un cafecito en una terraza las niñas corretearon y estuvieron haciendo fotos a todas las flores y bichos que encontraron.

 

Lo que yo siempre recomiendo es hacer el circuito de los santuarios, 40 kilómetros con tres grandes santuarios de peregrinación: Bom Jesús do Monte, quizás el más conocido; Sameiro, templo mariano con magníficas vistas panorámicas y, la iglesia de Falperra dedicada a Santa María Magdalena. Nosotros solemos comenzar por el Bom Jesus

La subida al Bom Jesus se puede hacer en coche, andando o en el funicular

El funicular es hidráulico, el más antiguo  de la península ibérica, data de 1882 y utiliza el peso del agua para circular,  más ecológico no puede ser. No veáis la de tiempo que estuvimos viendo como se llenaba y vaciaba el deposito de agua, el vagón que esta arriba, al llegar a la estación se enchufa a una manguera que llena el deposito, esto hace que pese mucho más que el vagón que esta abajo, que tiene el depósito vacío, y ese sobrepeso hace que al soltar los frenos el vagón baje por la gravedad y haga subir al otro, a mitad de camino los dos vagones se cruzan y los pasajeros se saludan. A los niños ya el funcionamiento les fascinará y el paseo ni os cuento. La subida cuesta 1,50 euros y si quieres ida y vuelta son 2 euros.

Nosotros, esta vez, optamos por coger el funicular, sólo el billete de subida para luego hacer la bajada andando, al ir con niñas había que hacer un poco de ejercicio y es que además lo disfrutamos un montón, bajar sin prisas por las escalinatas contemplando sus fuentes, sus escaleras y la vegetación que nos fuimos encontrando, todo con tranquilidad, fue uno de los recuerdos más bonitos de este viaje.

Para los que no lo conozcan el Santuario, como les ocurría a las niñas la primera vez, al llegar arriba te encontrarás un espacio con unas magníficas vistas y un gran espacio verde entre el que cabe destacar el lago con su gruta y por supuesto el Santuario. Las peques no paraban de correr de un lado para otro, admiradas por tanta majestuosidad y sobretodo entrando en la gruta y saliendo de la cueva

Es un lugar que se llena de visitantes y hacer las fotos a veces es complicado, desde luego a nadie deja indiferente.

Sobre las distintas capillas, si os gusta el arte religioso merece la pena adentarnos en su interior para contemplar escenas como esta de la pasión de Cristo, realmente impresiona.

Las escaleras de subida o de bajada según se haga el trayecto, van haciendo zig zag y tienen 5 fuentes en los 5 descansos que se refieren a los 5 sentidos y a la fe, la esperanza y la caridad.

Y si pasando el santuario y las grutas sigues subiendo te encontrarás un lago con barcos que cuando hace buen tiempo se alquilan para dar un paseo.

Si has subido en coche puedes continuar hacia el siguiente santuario que es el de  Sameiro, templo mariano con unas magníficas vistas panorámicas, la primera vez que fui me quedé completamente alucinada por la enormidad de este templo, al estar todavía más alto que el Bom Jesus las vistas son mejores, el anochecer es una hora muy buena para visitarlo siempre que el día este despejado.

 

Y con esta foto nos despedimos por hoy, espero que os haya gustado nuestra escapada de hoy y si es así por favor comparte.

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